“Day 1”

Día 1 de miles, creo yo.

Un placer coincidir, 

 

¿Te conozco?, de seguro amaría tu nombre, o tu voz, o tu mirada, o tu fricción.

Quizás ya para esta fecha te conocía, o tal vez estaba entrelazada en amores incoherentes. Pero lo que si se, es que desde hace mucho te tuve dentro de mi. ¿Cómo? Pues, ni idea. Llámalo destino o llámalo plan de Dios, pero si se que haz tomado mis decisiones por mi. Ni siquiera entiendo entiendo como has de hechizarme, desde tan lejos. Mientras las letras se manifiestan fácilmente en el teclado, y en mi mente, solo trato de comprender como eres. Si, me encantas desde ya, y tal vez te he confundido con otros. Perdóname, pues vivo tan obsesionada por ser la primera opción, que tal vez en ti ya la soy. Mis días pasan aceleradamente, como si mi alma, estuviera ansiosa por al fin encontrarse contigo. ¿Me habrás conocido en la vida pasada?, ¿habrás sonado conmigo?, -y por eso te siento-. O tal vez sigues en silencio, esperando el tiempo correcto. Te siento, de-siento,  eres como la plaga, tan inesperada pero con un síntoma que se apodera del cuerpo. Vibras en cada lugar de mi ser, vibras tan fuerte, que al decepcionarme se rompe un pedazo pequeño de mi corazón. Decepcionarme, al encontrarme con otros amores que no me pertenecen, y saber que no eres tu. Nunca has sido tu, y que tal si nunca has de ser tu. Estarías vivo aquí, entre el verbo y la poca acción. O quizás, seras un libro, de esos que solo venden diez copias. Tantos escritos, y tantas palabras malgastadas, solo por que no has de llegar. Entiéndeme, solo por un instante. Posiblemente tu no escribes sobre mi, tal vez, has de dibujarme, o tal vez has de componer una melodía que te recuerde de mi. Te imaginas como seria, cuando al fin nos encontremos. Tal vez lees esto, y comprenderás, que de miles de personas que pudieron existir, estuviste tu, junto a mi alma. La pereza, de que por fin, decidas por mi. Anhelo, deseo, NECESITO que decidas por mi de una vez. Tantas veces que Dios me ha visto llorar, por que me dice: “No, hija, ese no es. No pienses que yo te daría eso.” Cómo puedes ser tan codicioso, y no venir a mi encuentro. Tan tranquilo estas, por que pareces que tu ya sabes, ¿no? Detesto esta espera, detesto no poder mirarte y decir, “Eres lo que siempre he soñado.” Detesto decepcionarme tantas veces, por que estoy empeñada en ser una opción. NI SI QUIERA TENGO QUE SER UNA OPCIÓN. ¿Tan rota estoy? ¿Tanto tendrás que remendar? Desde ahora, lo siento, mis disculpas por buscarte en vez de esperarte. Solo ten por seguro, que mi corazón palpita, por la certidumbre de encontrarte.

Leave a Comment:

SCROLL TO TOP